domingo, 8 de febrero de 2015

ÁBSIDE IGLESIA SAN CLEMENTE DE TAÜLL – s.XII ROMÁNICO MADURO PINTURA ROMÁNICA

La iglesia de San Clemente de Taüll pertenece a un grupo de iglesias del valle de Boí, que en durante el Románico Maduro seguirán construyendo al modo del Primer Románico, empleando aparejo y decoración lombarda en su arquitectura, se caracterizan por sus cabeceras con ábsides semicirculares, como el que recibe esta pintura mural.

La representación de Cristo Pantocrator, en el centro de la obra, de mayor tamaño en una claro uso de la perspectiva jerárquica, inscrito en la mandorla, que lo separa del mundo terrenal y sobre sus hombros aparecen el alfa y el omega, primera y última letra del alfabeto griego, como principio y fin de todas las cosas. A sus lados se representan en 2 registros el resto de figuras del conjunto. En el registro superior se representan a dos ángeles, junto con otros cuatro que portan los símbolos del Tetramorfos. Bajo ellos, flanqueando una ventana se disponen bajo unas arquerías y separados por columnas a varios apóstoles y a la Virgen María, identificados gracias a unas inscripciones.

Las figuras carentes de expresividad, con un predominio del trazo y ausencia de volumetría, lo convierten en un arte poco naturalista e intelectualizado, que junto al temática elegida marcan la tendencia como Italo-Bizantina, por otra parte, la común en la zona.

La iconografía de Cristo es conocida como Maiestas Domini, aparece como Juez, que regresa al Final de los Tiempos para juzgar a la humanidad, se le representa bendiciendo con la mano derecha, mientras sostiene con la izquierda el Libro de los Siete Sellos, cuya apertura simboliza el inicio del Juicio, y en el que se puede leer “Ego Sum Lux Mundi”, “yo soy la luz del mundo” . El hieratismo de las figuras enfatiza el carácter divino y centra la representación en el mensaje doctrinal que se pretendía con estas obras.


El uso de vivos colores entronca con le pasado arte de los beatos, mientras que para su realización se emplea una técnica a medio camino entre el fresco y el temple, aplicando los colores sobre un revoque húmedo para ser terminado en seco.


jueves, 5 de febrero de 2015

IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL NARANCO.

ARQUITECTURA PRERROMÁNICA ASTURIANA. OVIEDO 848.



Tras la invasión musulmana comenzada en el 711, la situación política en la Península Ibérica quedará marcada por el devenir de tres territorios, por una lado el principal, que será Al-Andalus, la Marca Hispánica y la actual Asturias, que se consolidará como reino entre los siglos VIII y X, y en cierto modo sucesor del antiguo reino visigodo.
Su particular situación geográfica, junto con las influencias provenientes de la Europa cristiana de la época y los elementos que perviven de la tradición visigoda, darán como resultado un nuevo arte con características particulares.

Las distintas conquistas territoriales permitieron ubicar la capital del reino en Oviedo, y durante el reinado de Ramiro I se promoverá una ingente actividad constructiva, en el contexto del monte del Naranco, a las inmediaciones de la ciudad, se construirá un complejo palatino, del que se conservan dos edificios, la iglesia de San Miguel de Lillo, y la Iglesia de Santa María del Naranco, del primero sólo se conservará la parte occidental del mismo.

El origen de Santa María del Naranco será como pabellón de uso civil, de ello dan muestra su configuración arquitectónica y su decoración escultórica a base de temas profanos, pero pronto será reconvertida en iglesia.

Su planta rectangular se asienta sobre un zócalo de piedra que sirve de base para un edificio de dos alturas, ambas cubiertas por bóveda de cañón reforzada por arcos fajones que descansan en ménsulas, siendo más esbelta la del piso superior. El piso inferior de escasa altura, sería la zona de servicio.

Al piso superior, o salón regio, se accede por una escalera doble, exterior, en ambos extremos se abre al exterior mediante una triple arquería de arcos de medio punto sustentados por columnas.

La decoración del edificio se caracteriza por una serie de molduras o líneas de imposta junto con relieves rectangulares y medallones, se trata de un relieve muy plano y con mucho esquematismo, lo más destacado serán los relieves sogueados de capiteles y fustes que decoran las columnas del edificio, sobre las que descansan unos arcos ciegos que articulan los muros.



Un elemento característico de esta arquitectura serán las cámaras abiertas, únicamente al exterior, conocidas como “tesoro” de los edificios eclesiásticos.

Para su construcción se empleó sillarejo y hormigón, y en los ángulos del edificio se dispusieron sillares de mayores dimensiones que junto a una serie de contrafuertes exteriores, sirvieron para reforzar el conjunto.




CORONA DE RECESVINTO

CORONA DE RECESVINTO. TESORO GUARRAZAR. ARTE VISIGODO. s.VII. ORFEBRERÍA. Museo Arqueológico Nacional

El pueblo visigodo, originario del sur de Escandinavia, se instaló en la antigua Hispania romana, tras la caída del imperio Romano de Occidente, y después de haber sufrido una importante derrota a manos de los Merovingios. Establecieron su capital en Toledo durante el reinado de Leovigildo, y poco después con su hijo Recadero abrazaron la fe cristiana, abandonando el arrianismo, factor que les permitió la integración étnica con el pueblo hispanorromano.

La orfebrería un capítulo muy relevante del arte visigodo, entre los objetos de adorno personal destacan las fíbulas y los broches, que podían adoptar diversas formas, circulares, rectangulares, y las más destacadas de águilas, aquiliformes, estaban decoradas utilizando la técnica del cloisonné de celdillas rellenas de pasta vítrea o piedras semipreciosas, con con cabujones o con diferentes motivos en relieve.
Destacan los tesoros de Guarrazar, en Toledo, y de Torredonjimeno, en Jaén, a este último pertenecen anillos, cruces pectorales y bronces, pero sobre todo las coronas votivas que forman parte del tesoro de Guarrazar.
Estas coronas eran ofrecidas por los monarcas visigodos como motivo de su coronación para ser colgadas en los templos, en las que se manifiesta la influencia de Bizancio en el arte visigodo.

Suspendida por cuatro cadenas, con eslabones de chapa calada, semejantes a hojas de peral, está integrada por un cuerpo cilíndrico de doble chapa de oro, calada con perlas y cabujones con zafiros, de este cuerpo cuelgan letras sostenidas con cadenillas que integran la inscripción “recesvintus rex offeret”, esta inscripción es un claro testimonio de la estrecha relación entre la Iglesia y el poder real. De su centro pende una cruz pectoral bizantina reutilizada, también de oro y decorada con perlas y piedras preciosas.




miércoles, 4 de febrero de 2015

Basílica de Santa Sabina

Basílica de Santa Sabina, Roma, 422 – 432.


Tras la Paz de la Iglesia, en 313 el Cristianismo experimentó un auge sin precedentes, extendiéndose por todas las capas de la sociedad romana, incluso llegando a la familia imperial, y será ahí donde recibirá el apoyo necesario para consolidarse como la principal religión, y tras el Edicto de Tesalónica en 380, será el único credo permitido, por lo que pasó de la clandestinidad a la exclusividad en poco más de seis décadas. Será esta nueva situación la que obligue a adoptar un nuevo modelo para poder satisfacer las particularidades de la liturgia cristiana y sus nuevas necesidades de reunión, ya que los antiguos domus ecclesiae se había visto insuficientes, es por ello que se adoptará la tipología de la basílica romana, debido a sus características y al valor simbólico del mismo, al tratarse de un edificio vinculado a la administración de justicia, factor que contrastaba con la posibilidad de haber adoptado la tipología de de templo romano que por otra parte no era la apropiada, puesto que estaba concebido como hogar del dios, y no como un espacio de reunión, que era el principal objetivo del templo cristiano.

Para este crecimiento tan fulgurante hubo una figura capital, sería el emperador Constantino, será el primer gran promotor de estas construcciones, llevando a cabo una importante política edilícia en este periodo y construyendo edificios tan significativos con fueron las iglesias de San Juan de Letrán y San Pedro del Vaticano, ambas no se conservan en la actualidad, pero esta actividad no cesará tras esta etapa, y el ejemplo que mejor se conserva en la actualidad de esta nueva etapa, continuista por otra parte, es la basílica de Santa Sabina, construida sobre la colina del Aventino entre los años 422 y 432, en Roma.

Se trata de un edificio de planta basilicar, de 3 naves, separadas por 2 hileras de columnas con capiteles corintios que sustentan arcos de medio punto, en el fondo de la nave central se sitúa un enorme arco de medio punto, a modo de arco triunfal, que da paso al espacio más sagrado del edificio, constituido por un ábside con planta semicircular y cubierto por cúpula de cuarto de esfera y que alberga el altar mayor.

A destacar de todo el conjunto serán los elementos decorativos realizados con opus sectile de mármol y que se encuentran dispuestos en las enjutas de los arcos de la nave central, junto con la puerta principal del lado oeste, labradas con escenas bíblicas, se pueden considerar los elementos decorativos más singulares de todo el conjunto.





martes, 3 de febrero de 2015

Píxide al-Mughira


Arte Califal Omeya de Al-Andalus - Año 967.

Pieza de eboraria que se trata de un bote de marfil cilíndrico, con tapa cupulada, tipología conocida como píxide, cuyo uso principal era contener alhajas o perfumes. Es una pieza procedente de una colección de botes encontrados en Madinat al-Zahara y que actualmente se encuentra expuesta en el Museo del Louvre de París.
El marfil utilizado para esta pieza es de procedencia subsahariana, se elaboró mediante las técnicas de la talla y del trépano para la confección del relieve que cubre toda su superficie, su fisionomía se adapta a la del colmillo de elefante empleado como materia prima en su elaboración.
Presenta una rico programa iconográfico, en el que sobresalen cuatro medallones lobulados en el cuerpo cilíndrico, repartidos de manera regular, y otros cuatro en la tapa, en los que aparecen representadas escenas cortesanas, de lucha de animales y otras representaciones de gran naturalismo, junto a estos medallones el espacio se completa con distintas figuras antropomorfas, zoomorfas y con decoración vegetal enmarcando todas estas figuras. En la parte superior del cuerpo cilíndrico aparece un friso con una inscripción epigráfica, de carácteres cúficos, que sirven de separación entre las dos piezas que componen el píxide, y en ella se piden bendiciones para al-Mughira, hermano del califa.
La presencia de figuras de animales enfrentados, son una clara influencia del arte persa, una de las características del arte islámico es la adaptación de las distintas influencias de los pueblos que fueron conquistando a lo largo de su expansión.
Este tipo de obras se realizaban en los talleres oficiales de Madinat al-Zahra, Dar al-Sina'a, y cumplían una función propagandística y de exaltación del poder califal y la legitimación del Estado, eran objeto de regalo entre los propios miembros de la familia califal, como es el caso de esta pieza, regalo del al-Hakam II a su hermano, o podían ser regalos a representantes de otros reinos.
De igual importancia y riqueza iconográfica existen otras piezas como es el caso del Bote de Zamora o la arqueta de la catedral de Gerona, elaborada en plata.